martes, enero 03, 2012

Manzano y otros desastres atléticos

Hace mucho que no escribo sobre el Atleti, sobre todo porque ya sé que esto es algo que no suele gustar a los pocos comentaristas que tengo y porque, además, es algo un poco patético sobre lo que escribir. Pero me gusta tener resúmenes de lo que le va pasando al equipo y ahora que hay novedades toca comentar algo. 

El último post acerca del Atleti fue de hace casi un año y se titulaba "Desastre atlético, para variar". Pues bien, ahora estamos aún peor que entonces:




A 5 puntos del descenso y con muy pocas opciones de entrar en Europa el año que viene, ya no tanto por la diferencia de puntos sino más bien por lo mal que está jugando el equipo. Acerca del equipo en sí, desde el "desastre" del año pasado, el Atlético ha perdido a jugadores como Simao, Jurado, Forlán, Agüero, Ujfalusi, De Gea y al entrenador, Quique Sánchez Flores. El último en abandonar es Reyes, ese formidable malcriado, que vuelve al Sevilla. Se ha desmontado, no se sabe cómo y porqué, un grupo que había ganado, no se sabe tampoco muy bien cómo, dos títulos europeos. A cambio, este año se ficharon nuevos jugadores, se gastaron más de 40M€ en Falcao (qué barbaridad) y se nombró a Gregorio Manzano nuevo entrenador.

Desde la afición, a ninguno nos gustaba Manzano, porque ya lo habíamos tenido anteriormente como entrenador y la experiencia había sido bastante mala. En su anterior etapa le dio por colocar a Fernando Torres como único punta (ese no sabe jugar así) y descartó a Movilla. Al final, después de unos resultados  iniciales horrorosos, rectificó y el equipo mejoró un poco, pero ya era tarde. Manzano fue bautizado por entonces, entre otros cariñosos apelativos, como el "puto Jarripoter" o "Jesuita de mierda".

Jarripoter ¡vete ya!
Pero esta temporada, a diferencia de aquella, la cosa empezó bien (4-0 al Sporting, por ejemplo), aunque el equipo tenía manías poco recomendables tales como un excesivo gusto por el marear la pelota (eso que cuando se hace bien se llama "juego de toque" o "tiquitaca"), una cierta parsimonia y la extrañísima manía del entrenador por cambiar la alineación titular todos los partidos. Esto último es lo peor que se puede hacer cuando la mayor parte de los jugadores son nuevos, porque no se acostumbran a jugar juntos nunca. El tiempo  dio la razón a los que pensamos así y todo explotó a partir de la paliza endosada por el Barça en el Camp Nou. Y de ahí, en picado, con problemas con la plantilla incluidos (con Reyes especialmente).

La situación este invierno ya era insostenible, con derrotas vergonzosas, un juego patético y eliminados de la Copa por un equipo de 2ªB. La directiva no solo culpa al entrenador, sino también a la plantilla. Desde la afición, no sólo culpamos al entrenador y a la plantilla, sino también a la directiva (aunque eso no cuenta para nada). Culpamos a unos propietarios que arrastran, como mínimo, 250M€ de deuda con Hacienda y una gestión que solo puede explicarse a través de criterios extra-futbolísticos, con variables ocultas (limpieza de dinero negro, especulación o acuerdos económicos ajenos a lo estrictamente deportivo). 

Para que no nos quejemos tanto, la directiva ha dado un regalito a la afición, sacrificando a Manzano y fichando como nuevo entrenador a un ídolo de la época del Doblete (con mayúscula): Diego Pablo "Cholo" Simeone. Otra posibilidad era Luis Aragonés, pero parece que los Gil y Cerezos no están por la labor de darle una merecida despedida a este ya mítico entrenador y jugador,  a aquel que marcó el primer gol en el Vicente Calderón, antes de que tiren abajo el estadio para irnos a la Peineta (ese dudoso negocio con los estadios de fútbol...).

El primer gol en el Vicente Calderón. De Luis Aragonés.

Dentro de un año diré algo más sobre esto, digo yo.