domingo, julio 27, 2014

Octavo aniversario

La mierda con ojos del Guachap es esta. Copiotas.

Parece mentira, pero aquí estamos otra vez: 27 de julio, fecha en la que se celebra el aniversario de este egoblog de mierda (anteriores: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis y siete). Como siempre, en esta entrada hay que hablar de muchas cosas, pero aquí estamos de recortes, como el Gobierno de Rajoy, así que vamos rapidito, que no tengo tiempo.

Normalmente comento algo sobre seguidores, visitas y comentarios a este egoblog de mierda. Pero es que paso, especialmente porque los comentarios siguen cayendo en picado y solamente un excelso puñado de personas siguen escribiendo por aquí (¡gracias!). La gente ahora tiene la manía de comentar las entradas en el tuiter. Ya no digo nada, pero es que el comentario se pierde. Intenten encontrar en su tuiter algo que hayan escrito hace 6 meses, venga. Pero vaya, es la inmmediatez de los tiempos que corren. Ahora mismo los egoblogs son extensiones del tuiter. Si no te entra el asunto en 150 caracteres, pues lo cuentas en el egoblog y enlazas en el tuiter, que para eso lo has escrito.

Sobre las cosas de este año. En fin, madre mía. No tengan hijos. O sí, que son bonicos (sobre todo el mío, jeje), especialmente si los crías tú y ves que van saliendo adelante. Que no van a ser solo los del Opus los que descendencia, que se va a llenar España de imbéciles; pero la ostia, qué pedazo de marrón. Supongo que esto se lleva mejor si eres más joven, pero a mis 36 tacos como que cuesta un poco lo de la guerra de trincheras. Yo todavía me estoy recuperando del shock, aunque la batalla no ha decaído demasiado, especialmente por la noche. Ya no es el caos de los primeros 3 meses, pero el cansancio acumulado también pesa bastante, y compaginar la crianza con los trabajos es complicado. Y ahora mismo, tanto JuliverX como yo estamos muy quemados, y eso que nuestros trabajos no son lo peor ni lo más rígido del mundo.

¿Les he contado que el Clauderas es un bosón de Julis? En honor al Higgs, claro (premio Nobel). La explicación de la denominación daría para un cómic, como el del puto verano de mierda del año pasado, pero a saber si tengo tiempo y fuerzas para hacerlo.

Más cosas que han pasado este año, además del advenimiento Claudil: Hace poco que volví a montar en bici, re-aprendí a conducir coches, fui a una manifestación donde hubo la leche de gente (que se ve que luego votaron a Podemos) y nos mudamos otra vez. Algo que tengo que citar aquí es la temporada realizada por mi Atleti: Campeón de Liga de nuevo, 18 años después (la décima) y subcampeón de Europa (la segunda), aunque esto último fue traumático y casi que prefiero no recordarlo. Además, se habló por aquí de algunas cosas que dicen los periodistas científicos, de otras que dice el ejército, y de otras que suelta la gente por la calle.

En cuanto al futuro del egoblog, el Manifiesto Egoblogofecal está totalmente estancado y la culpa la tiene el copépodo que es un vagueras que solo piensa en plantitas y en musgos y está dejando de lado sus compromisos con la causa. Yo no tengo culpa de nada, que para algo soy el ideólogo. Además, así no hay quien cierre el egoblog este de marras. Que conste que hasta que no esté terminado el Manifiesto este sitio va a seguir abierto, aunque publique una mierda de entradas tanto en cantidad y calidad. Si es necesario postearé imagénes de mierdas de Toriyama tres veces al mes, como si esto fuese el tumbler.


Pues nada más, en agosto probablemente no diga nada más por aquí, pero ¿qué más da? Si lo único que importa es el tuiter y el guachap...


lunes, julio 21, 2014

Bici Claudia

Visto aquí

Una de las cosas que he abandonado en los últimos meses ha sido lo de montar en bici regularmente. Y no lo he llevado nada bien, porque para mí esto de la bici tiene su importancia. El último año y medio, entre el embarazo de Julia, la estancia y el bebote albanokosovar, ha sido tan duro que no había forma humana de volver a usar la bicicleta, especialmente si, como era el caso, la tenía estropeada. Para ir al trabajo o para movernos he tenido que usar medios más establecidos y mundanos (en Madrid) como el coche o el transporte público.

Contaba en su día que estaba europeizando mi bici Nishiki (híbrida), que era el mismo modelo de bicicleta que aquella que me robaron hace ya 7 años (me ha quedado trauma de aquello). Lo hice, e incluso le puse una rueda trasera con freno de contrapedal que funcionaba relativamente bien. Lo malo es que había un fallo en el diseño de la reforma y el plato no encajaba bien, y al cabo de un tiempo de uso, se me caía la biela cada dos por tres. Había que buscar una solución o llevar la bici a un taller, pero no tenía tiempo para eso. 

Una cosa fundamental en mi situación actual es la gestión del tiempo: no tengo suficiente y no lo puedo gastar en chorrás (¿qué hago escribiendo aquí?). También ando corto de paciencia (la gasto toda), de sueño (biberones a la 1 y a las 5, amén de pedidas de agua, toses, enfermedades y demás) y de fuerzas (se imaginan). Un ejemplo: hace poco nos compramos un ventilador de techo y en la tienda nos dicen que es muy fácil de instalar ¡ni de coña! Que ya se yo cómo va esto: una mañana para montar el trasto, después de desesperarme varias veces, para que al final no esté seguro de si se va a caer sobre nuestras cuerpos cuasi-durmientes durante la noche. ¿Cuánto cuesta la instalación? ¿30 euros? Venga, eso no es dinero comparado con vaciar la barra de paciencia, un día de sufrimiento y muchas noches de incertidumbre.

Pues así todo, y lo mismo con la bici. Así que desguazo la antigua y empiezo a buscar una nueva. Además, quiero ponerle una silla de bebé, para llevar al bosoneras de paseo. A buscar. Las condiciones para la bici nueva son las siguientes:
  • Grande (la antigua me estaba pequeña) y equipada (luces, pata de cabra, portabultos, etc, si tengo que instalar algo, que sea lo mínimo)
  • Los cables por dentro del cuadro. Estoy hasta las narices de toparme con los cables por todas partes.
  • De chica. Sí, de chica. O sea, eso que llaman «de chica» que no es ni más ni menos que tenga un cuadro con barra baja. Los diseñadores de bicicletas deben vivir en un mundo en el que todas las chicas van en faldita y no pueden levantar la pierna por encima del sillín no sea que se les vean las braguitas. O al revés, que todos los que tienen un pene tienen la obligación moral de poder alzar la pierna metro y medio. Debe ser algo de machote, no sé (Lo de la barra baja es importante si se lleva una silla de bebé, porque no hay que inclinar la bicicleta a la hora de montarse).
  • El manillar que sea ajustable en altura y ángulo. Parece que uno es un poco deforme para las medidas estándar (piernas cortas para mi altura, creo) así que necesito algo que me permita colocarme en la bici como me dé la real gana.
  • Precio: No más de 600 €, que ya es mucho para una bicicleta, que luego te la roban y te mueres del disgusto.

Renuncio a varias cosas, como mirar mucho la calidad de los componentes, los frenos de disco, el freno de contrapedal, etc. Después de mucho buscar, solamente encuentro un modelo que me convence: esta Orbea. Los componentes no son demasiado buenos para el precio que tiene, pero vaya, si alguno de ustedes es una mujer de 1,90 metros buscando una bicicleta (de barra baja) de su tamaño entenderán lo que les digo.

Me fui a preguntar por la bici a Ciclos Otero, que me pilla cerca de casa, y en fin... primero se extrañaron de lo de que quisiera una bici de barra baja para mí (como era de esperar) y luego no quisieron encargarme la Orbea de tamaño XL sin tener que pagarla antes. Como le dije al vendedor, no sé qué sentido tiene una tienda física si no se pueden probar las bicis, y que para eso la compraba por Internet. Al final así lo hice, y después de varias semanas de espera, llego mi nueva bicicleta, nombrada de inmediato como «La Claudia»:

La Claudia. Ha heredado las alforjas cutres de la bici antigua

Ahora, a usarla todos los días, que ya está bien de tanto trasto motorizado. Dónde está la bicicrítica, que me la hago entera (qué va, si estoy matao...)

viernes, julio 18, 2014

De retro-banderitas y coches-armario

Una cosa que me ha llamado mucho la atención últimamente (en Madrid) es la afluencia de banderitas de España en los retrovisores (retro-banderitas, jajaja, #festivaldehumor) de los coches. Es decir, esto:



Las aparición y multiplicación de las banderitas que he visto no parece depender ni del Mundial de fútbol, donde se la dieron bien con queso gouda al Bigotones (que hace algo tan español como no dimitir), ni de la coronación de los nuevos Reyes. Según dicen en algunos foros de Internet, la banderita de marras tiene que ver con la Virgen del Pilar, que dicen que protege o algo similar. Por cierto, si os fijáis también es habitual ver banderas de otros colores, cruces enormes y hasta rosarios.

Sea por patria o religión, lo mismo me da. Si es por superstición, vamos listos, porque eso ahí en medio, si hace algo, es molestar y quitar visibilidad en la conducción. Y si es por patria, pues no deja de ser curioso eso de reivindicar la insignia borbónica dentro de las cuatro paredes de tu coche en donde solo va el conductor (fumando o hablando por el móvil, normalmente) y, si acaso, su familia. Debe ser un comportamiento propio de esos de los de la mayoría silenciosa, que dice Rajoy. 

Querido patriota, si tan orgulloso estás del país en el que vives, de sus reyes, de su gobierno, su corrupción, su provincianismo y de su tasa de paro, pues sal del coche-armario, olvida el supuesto silencio de la mayoría, abandona las banderitas que nadie ve y reivindica en la calle tu españolismo. Júntate con otros como tú, descúbrete el pecho, ponte unos pantalones de cuero ajustados, monta una carroza y saca, que se vea bien, la bandera más grande y larga que tengas. Si es con aguilucho, pues mejor. Reivindica el orgullo de sentirte profundamente españolísimo. Si otros, rojos y maricones, salen a la calle, ¿por qué tú no? Ánimo.


miércoles, julio 09, 2014

Ay, el periodismo científico

Un punto de conflicto que aparece a veces cuando haces algo de ciencia es cómo intentar divulgarla. Muchos científicos dedican grandes cantidades de tiempo y de esfuerzo a realizar divulgación tanto de sus actividades investigadoras como de otros temas relacionados con la ciencia en general. Los que no tenemos tiempo para este tipo de actividades suele ser porque tenemos que sobrevivir a las jubilaciones-sin-reposición-de-plaza de docentes y además mantener un mínimo de actividad investigadora a pesar de los recortes. La divulgación es en cualquier caso necesaria y se hace como se puede. Una de las maneras es delegar en los periodistas científicos.

Mi experiencia en esta interacción con el periodismo científico es limitada, pero puede resumirse en este gif animado:



El autor del gif aclara que con ese montaje no pretendía criticar lo que hacen los periodistas científicos, sino todo lo contrario. Quería decir que los científicos no son capaces de librarse de los detalles que impiden comunicarse con el gran público.

Voy a contar mi experiencia al respecto, que ya digo que es muy reducida, seguro que para otras personas es mucho más fructífera. Una periodista de mi universidad me escribe preguntándome por uno de mis últimos papers. Le comento que el artículo al que se refiere es una comunicación a un congreso y que no tiene mucho de novedoso. Es un artículo cuyo principal mérito es la colaboración mía, en solitario, con gente del extranjero y que los resultados más importantes estarían por llegar. La periodista insiste, sin haber entendido lo que le acabo de comentar (no estoy seguro de si sabía lo que eran los factores de impacto y todo eso). Me dice que en mi trabajo trata del movimiento browniano, que eso es de lo de Einstein y que se puede poner una del físico germano en la noticia, que eso vende. Vale, pues venga, lo contamos. Hacemos una especie de entrevista escrita donde me pregunta dudas y yo se las respondo lo mejor que puedo. Contesto sin complicaciones ni palabras extrañas, explicando conceptos de forma sencilla pero siendo estrictamente correcto. A continuación escribe un artículo de una hoja y espero a que me lo mande para revisarlo.

Cuando me lo manda y leo el escrito lo que me encuentro es, en resumen, un desastre. El texto es científicamente incorrecto y hay problemas gramaticales de todo tipo. Equivoca toda la historia de Einstein y el movimiento browniano, dando mal las fechas y hablando del tema como si todo se redujese a lo que hizo Einstein hace 110 años y a una fórmula. Se le da importancia a cosas que no la tienen e incluso se equivocan las conclusiones. El problema es cómo explicarle a la autora que su texto está mal de arriba a abajo, y que incluso da la impresión de que no sabe escribir de forma medianamente correcta. Intento reescribirlo bien, con la imprescindible ayuda de la experta juliacgs, siendo constructivo y manteniendo la estructura original que tenía el texto. (Nunca lo diré lo suficiente: si escriben cosas serias, pongan a un revisor/corrector profesional en su vida).

Como esperaba, no hay demasiado entendimiento y la periodista afirma que tiene que atenerse al «estilo periodístico» (las comillas que ella usa no son las españolas, claro, serán cosas del estilo periodístico). Me manda el texto recorregido quitando cosas que ya había cambiado antes, sin avisarme antes de que lo había hecho. Corrijo de nuevo, se lo mando y la periodista afirma que no se puede publicar como noticia ese texto según se lo he escrito, que no cumple con el estilo. Al final, después de la intermediación de su jefe, y dado que yo no acepto que se digan cosas incorrectas en un texto en el que tenga algo de influencia, especialmente si se hace mención a mi trabajo, la noticia no se publica como tal y el texto queda colgado en alguna parte sin más. Eso sí, la foto de Einstein sí que aparece.

Esto que cuento es el típico conflicto del que se habla en el gif de arriba, pero yo no estoy de acuerdo con las conclusiones de su autor. Si bien es cierto que el científico tiene que olvidar ciertos detalles para comunicar mejor con el público, eso no significa que lo que se diga en la divulgación tenga que ser incorrecto. No hay ninguna necesidad de decir las cosas mal (denominar al bosón de Higgs como «la partícula de Dios» es muy incorrecto).  La divulgación tiene que ser muy precisa en el lenguaje y en el contenido porque al dar poca información y ser muy general se puede estar diciendo (o dando a entender) lo que no es. No hay ninguna partícula de Dios. Dios nada tiene que ver con las partículas elementales, que sepamos. El sensacionalismo acecha escondido en una esquina.

Los que hacemos ciencia tenemos muchos dolores de cabeza intentando hacerlo todo bien y sin errores. Lo pasamos mal intentando explicar nuestro trabajo de la forma más adecuada y precisa posible. Esto puede ser un inconveniente a la hora de contar la investigación, pero para eso deberían estar los profesionales de la comunicación. Es de suponer que un «periodista científico» debería tener la formación y la capacidad suficiente para entender, más o menos, lo que se dice en un artículo científico y ser capaz de expresarlo de la manera que considere adecuada, pero siempre siendo correcto en todos los aspectos. Y si no sabe, que pregunte. El buen divulgador debería ser capaz de compaginar entretenimiento e interés con rigurosidad. Ser riguroso no significa dar detalles innumerables o poner fórmulas kilométricas, significa no decir nada que pueda considerarse falso para alguien que sepa mínimamente del tema.

Esto enlaza con lo que comenté en su día acerca del triunfo de las pseudociencias (repasen el penúltimo párrafo). En mi opinión, es más importante (en la mayoría de los casos) saber cómo se desarrolla el método científico que la propia conclusión del trabajo científico («la ciencia no busca la verdad», como dicen aquí). La metodología es lo que marca la diferencia fundamental con respecto a creencias, dogmas y homeopatías en general. Mal negocio estamos haciendo si la noticia científica se dedica a vender la moto sin tener en cuenta cómo se llega a los resultados que se pretenden divulgar (y mucho peor si además lo que se está escribiendo es incorrecto en algún aspecto). Esta es una forma de desprestigiar la actividad científica. Si una persona que lee un texto de divulgación acaba descubriendo que lo que ha leído es incorrecto: ¿qué diferencia entenderá que hay entre la ciencia y cualquier otra memez que pueda leer en otra parte?


lunes, junio 16, 2014

La desazón y el martirio

Visto en el curro

«Hace unas dos semanas que suelo tomar un KIT-KAT con el café. Desde entonces, todos los días encuentro el mismo mensaje en la pantalla de la máquina: SELECCION FUERA DE SERVICIO. Me invade la desazón al ver todos estos KIT_KAT colocados uno detrás de otro en el interior de la máquina sin poder obtener una unidad. Por favor, señor reponedor de AUTOBAR, acabe con este martirio».

**************************

Problemas del primer mundo

martes, junio 10, 2014

Los valores que todos defendemos

Recientemente, se ha celebrado el día de las Fuerzas Armadas. Para tan eminente ocasión se ha colocado por aquí y por allá el siguiente cartel publicitario:

Foto de JuliverX

Vean el cartel. En el centro pone: «los valores que todos defendemos». Repitan conmigo: «los valores que todos defendemos»... Reflexionemos un momento: ¿cuáles serán esos valores que todos defendemos según las Fuerzas Armadas? Mirando atentamente el cartel en cuestión y vistos los elementos que aparecen en el mismo, estos valores deben ser los siguientes en función de los protagonistas del anuncio:

-Chica joven que da un par de barras de pan a un señor mayor: Sin más comentarios. 

Valor que todos defendemos: ¿Comida gratis? ¿Combatir el hambre en España? ¿Asalto a supermercados a la andaluza? ¿Abolición de la propiedad privada?

-Niños jugando en un parque al fútbol: Uno de los niños es negro. Sí, negro. Pero atención al detalle: el balón lo lleva el niño blanco. 

Valor que todos defendemos: El fútbol, que para algo somos campeones del mundo. La diversidad es aceptada, pero solo para jugar al fútbol. Y la prioridad la tiene quien la tiene, cuidao, a ver qué os habéis creído, inmigrantes de mierda.

    -Tipa dura con cara de morbazo: Que hay tías buenas en la Fuerzas Armadas. Y llevan armas. Y te miran con cara de que te van a dejar todo el fusil al aire. Morbazo. Alístate y lo mismo follas.

    Valor que todos defendemos: ¿Sexo duro?
      
    -Un tipo transportando a un bebé: Me siento muy identificado con la imagen y esta es la principal razón por la cual estoy escribiendo esto. Es un poco triste decirlo, pero en el país en el que vivimos los que sacan mayoritariamente a pasear a los niños, o los llevan o recogen del colegio, son sus madres (o los abuelos). Esto es porque los varones tienen menor índice de paro y cobran más que sus parejas, aunque hagan el mismo trabajo que una mujer. El resultado es que la mujer se queda en casa mientras el hombre trabaja. Además, en muchos casos, los propios varones consideran que encargarse del cuidado del niño es cosa de mujeres. Luego nos sorprendemos de la violencia de género cuando la sociedad española es esencialmente machista.

    Pero es que esta imagen da más de sí, que son las Fuerzas Armadas. Armadas. Con un bebé. No se crean que es tontería porque un bebé es un receptor de enfermedades de todo tipo y condición. Y las pega, vaya si las pega. Así que a lo mejor el cartel pretende ser un anuncio de un nuevo tipo de arma biológica. ¿Se imaginan una guerra en este plan? ¿Lanzando bebés a la ciudades enemigas para que les contagien a los habitantes una buena gastroenteritis? No estoy muy seguro de que eso represente algún valor de esos que todos defendemos, en todo caso es una amenaza. Yo me rendía de inmediato.

    Valor que todos defendemos: ¿La conciliación laboral y la igualdad entre hombre y mujer? ¿La guerra biológica?

    ******************
    En realidad, «los valores que todos defendemos» de los que se habla en el cartel son estos de aquí y son los típicos de lo que es un ejército: rectitud, lealtad, disciplina, sentido del deber, valor y compañerismo. Les falta el patriotismo, pero será que no lo quieren poner para no quedar de fachas o algo.

    De todos esos valores, yo no defiendo ni comparto ni uno solo de ellos. O no mucho. O no aplicados a todo el mundo y en toda situación. Vamos, que no. No entiendo entonces por qué el ejército tiene que decirle a nadie cuáles son los valores «que todos defendemos», cuando en realidad (aunque esto tampoco es que esté  demasiado claro) son los suyos.

    Supongo que la conclusión es la de siempre: el pensamiento único que tanto se fomenta últimamente, especialmente desde el Gobierno. Sus valores son los únicos que existen. Son los de la gente de bien, los que deben ser. Por tanto, estos valores  deben ser comunes a todo el mundo. Todos debemos defenderlos. Y el que no esté de acuerdo, que se vaya a Cuba.

    viernes, junio 06, 2014

    Pablemos, Patricio y Preparado

    Están pasando tantas cosas de seguido que a mí no me da tiempo a comentarlas aquí. Ni ganas, porque todo lo que se puede decir ya lo ha dicho alguien en alguna parte. Así que mejor nos echamos unas risas.

    Las elecciones europeas dejaron la sorpresa del ascenso de los partidos de ultraderecha en Europa. En España, la sorpresa fue Pablemos. Algunos creíamos que, si acaso, era más interesante el Partido X, pero al final fue mejor el de la tele:


    Visto aquí

    El resultado electoral, extrapolado a las generales, hace que la cosa pinte negra para el PP. Sobre la posible unificación/coalición/loquesea para las generales con Izquierda Unida o Equo (o incluso una muy deseable para Madrid) se me ocurre la siguiente reflexión, viendo las críticas de la gente:

    Frente Popular Judaico o de Judea

    Luego, notición, Juanca abdicó en su hijo Felipe, apodado como «El Preparado». Para felicidad del eterno principito. Supongo:

    Visto aquí

    Luego, más de uno y de dos pidieron un referendum para decidir si República o Monarquía, pero va a ser que tampoco. Que mejor esperemos a que "Podemos" tenga mayoría absoluta o algo.

    Y esto, más o menos, es lo que hay de momento.

    Actualización: Uy, no. La que se ha liado con El Jueves y la censura de la (bastante inocente) portada que habían hecho. Eso da para otra entrada.

    lunes, mayo 26, 2014

    La segunda

    Ha sido un magnífico año para el Atlético, que ha terminado como campeón de Liga. Además, gracias a su juego, su orden defensivo y a sus ganas han conseguido llegar a la final de la Champions League, la antigua Copa de Europa, el título a nivel de clubes más importante del mundo. Después de eliminar brillantemente al Chelsea, el último rival era el Real Madrid, otra vez, que venía con la obsesión de obtener su décimo título. 


    domingo, mayo 25, 2014

    La décima

    Me quedaba pendiente hacer algunos comentarios más concretos acerca de la victoria del Atleti en el campeonato de Liga 2013/2014, la que es su décima Liga en toda su historia. Escribí en otra entrada algo más personal, pero ahora toca comentar lo que ha sido la parte final del campeonato. Venga, a narrarlo un poco, para cuando me dé por recordarlo dentro de unos cuantos años.