viernes, abril 10, 2015

37

Anarroseado de aquí.

Un número peligroso el 37. No tanto porque refleje la increíble proximidad de mi cuarentena, sino porque es un número que en un termómetro marca el inicio y posible desarrollo de un gripazo-Clauderas, así como los terrores asociados al mismo, léase: «ya está tosiendo», «hoy no duerme nadie», «si pasa de 39 vamos a Urgencias», «primero Dalsy y luego Apiretal», «vomita todo lo que come», «todos los niños en la guardería están igual», etc, etc. Y además, el pobre lo pasa mal.

Otros cumples «celebrados» en este egoblog de mierda: 36, 35, 34, 33 y 32. Esperemos que el próximo año, si es que este egoblog sigue abierto, no tenga que celebrar los 38 en el mismo plan.


jueves, marzo 26, 2015

Malasmadres, buenospadres y el Fary

Si uno hace algo relativamente radical en contra de la sociedad imperante, es de esperar que aparezca algún tipo de reacción. Es normal, las sociedades humanas son muy conservadoras en sus postulados y funcionamientos y se comportan según la tercera Ley de Newton: acción y reacción. Pero ¿qué hay menos radical que una pareja heterosexual con niños? ¡Si es precisamente lo que se conoce como «familia tradicional»! ¿Te creías que te ibas a escapar por ser como todos? Pues no, aquí también te las dan por todos lados. Descubrir que sobre la crianza de los pequeños hay todo tipo de imposiciones, prejuicios y radicalidades es como poco llamativo. Llamativo, desde el punto de vista del padre. Desde el punto de vista de la madre es una lacra.

Sobre este tema, ayer pusieron en la tele una película llamada "Little Children". Esta película, más que nada recordada por el polvazo que se pegan Kate Winslet y Patrick Wilson encima de una secadora (NSFW), narra la alienación que sufren dos padres (los del polvo, de ahí el polvo) al quedarse en casa a cuidar de sus respectivos hijos pequeños (por cierto, que no sé quién les hace el resto de las tareas que generan los enormes palacetes donde viven). Salvando ciertos detalles, la película refleja muy bien cierto hastío vital al que puede llevar la situación de olvidarse por completo de ser persona cuando se es madre o padre.

La situación no tiene mucho que ver, porque no vivimos en la elitista, estanca y cerrada sociedad de un suburbio de Connecticut, pero hay cosas parecidas. Por ejemplo, está muy instaurado en EEUU (y cada vez más en España/Europa) el hecho de que uno de los padres tenga que quedarse en casa, abandonando su vida profesional, para cuidar de los niños. Pero cuando se habla de que uno de los padres se quede en casa cuidando de los hijos, la sociedad no se refiere a los «padres», se refiere a la madre. Normalmente, son siempre ellas las que se quedan en casa a cuidar de los niños. La cosa no acaba ahí, ya que se considera que una madre es egoísta por cualquier cosa que no sea estar completamente subyugada por sus crías. En España esto está ahora mismo especialmente marcado porque las abuelas (nuestras madres) se criaron en la cultura nacionalcatólica y la mierda les sale por las orejas a poco que se relajen y dejen fluir lo que les inculcaron de pequeñas

La presión a la que se somete las madres se inicia en el embarazo/parto («la epidural es para débiles, hay que sentir cómo nace tu hijo», «hay que parir en casa que es lo natural», «no te quejes al parir que no es para tanto», etc, etc), continua durante la lactancia («hay que dar el pecho todo lo que se pueda, que es lo que dice la OMS», «no hay que llevar al niño a la guardería», «una buena madre pasa todo tu tiempo con su hijo»,  etc, etc) y sigue más allá, especialmente con la educación («educar en la alegría» y todo tipo de mierdacas vendelibros similares, «que tengas hijos no significa que no tengas que tener un cuerpo perfecto», etc).

Ficción vs. Realidad (visto aquí)

Por descontado, la culpa de no ser perfecto siempre recae sobre la madre, nunca sobre el padre. Un padre es un buenpadre a poco que saque al niño a pasear. Una madre es malamadre siempre que no sea una superwoman. A lo mejor puede parecer que esto es cojonudo para los padres porque nos libera de obligaciones, pero no lo es, a poco que este se implique (y en el caso de no hacerlo se pierde la crianza de sus hijos). Dado que el padre no tiene ninguna aparente obligación, aquel que se implique de verdad queda como imbécil. Es decir, no es un machote, no es un vividor-follador, no es un hombre de verdad. Lo que decía El Fary sobre «el hombre blandengue» (vídeo de obligado visionado para entender el pensamiento subyacente):



Esto no es una lacra al nivel de lo que pasa con las mujeres, pero a mí al menos me molesta bastante. Si uno hace cosas de la casa y cuida a sus hijos, resulta que es un mierda. Como digo, esta forma de pensar todavía está ahí de alguna forma en esa cosa que estoy llamando «sociedad».

Para romper con alguno de estos círculos viciosos de pensamiento, cualquier persona que tenga que decir algo sobre cómo criar a los niños (en el sentido de qué debe o no debe hacerse) debería aprender desde ya que lo mejor es que se calle la boca. Eso sí, si eres mujer y te comportas como tal y no como un personaje de la DC, serás tachada de malamadre de por vida. Me da la sensación de que la generación actual de progenitores está creando una idealización de la maternidad (que no de la paternidad) que es por completo contraproducente. Además, es curioso que no se idealice la infancia, que es lo interesante, si no que se idealiza la maternidad, en el sentido de todo lo que tiene que hacer una buenamadre para ser como tiene que ser: perfecta. Así, ni se consigue que los miembros de la familia sean felices, ni va a lograr que los niños sean independientes y emocionalmente sanos, que es lo que todos pretendemos. Creo.


sábado, febrero 07, 2015

Repasazo

Lo poco que le faltaba por conseguir al Atlético de Simeone: golear al Real Madrid en el Vicente Calderón en un partido de Liga. Cuatro goles y un repaso colosal en lo que fue una «hermosa historia de violencia». La última victoria liguera databa de hace 16 años. La gente como loca en el estadio, claro. 

lunes, enero 26, 2015

Esperanza

Hace tres años escribí una entrada que se titulaba «Desesperanza», motivada por las elecciones en Grecia de aquel año. Ayer, el resultado de las elecciones griegas ha sido el que tuvo que ser entonces y me parece justo escribir algo, aunque sea rápido, para celebrarlo.

Visto aquí

Leí en alguna parte que la política, en concreto la intención de voto, es algo muy sentimental, muy apegado a aspectos muy básicos del votante. No se vota de forma racional, se hace de forma instintiva. Esto se sabe desde hace mucho. Es por eso que la derecha tiene opciones de gobernar siempre, porque apela a conceptos básicos como la patria, la seguridad o el miedo. Esto es lo que ha intentado Nueva Democracia en Grecia, apelar al miedo. Pero no hay miedo que valga para el que nada tiene. Al final solo te queda un sentimiento básico: la esperanza.

Se ha confirmado en las urnas que no hay que conformarse con la ruina, con el clientelismo y con la oligarquía dominante. Que algo se puede hacer. Syriza tiene un camino complicado por delante, empezando porque no tiene mayoría absoluta (aunque ya tiene socio de gobierno). Parece es un partido muy heterogéneo y seguramente empezará a haber divisiones en cuanto comiencen las decisiones importantes. Tiene muchos enemigos que le harán las cosas muy difíciles.

En España se está haciendo mucho la comparativa con Grecia, especialmente con respecto a Podemos («Syriza-Podemos, venceremos»). No es buena comparación, está claro, porque Grecia no es España, bla bla. Pero lo importante no es eso, es la esperanza. Esperanza en mejorar y en no conformarse con unos países que todavía sufren las consecuencias sociales y económicas de las respectivas guerras civiles y dictaduras. No nos podemos conformar con esto que tenemos. Hoy hemos tomado Atenas, mañana será Madrid.

martes, diciembre 23, 2014

Resume tu año (2014) en tres palabras (extendido)

Esto de #ResumeTuAñoEnTresPalabras es una de esas cosas minimalistas que se hacen en tuiter. Aquí van las frases que puse yo para celebrar 2014, pero como esto es un egoblog de mierda y lo que mola es escribir gilipolleces en detalle, pues lo explico:

viernes, noviembre 21, 2014

Cómo escribir los símbolos de las gráficas en LaTeX

Uno de los problemas al escribir textos científicos y las gráficas correspondientes es dónde narices poner la llamada «leyenda». Es decir, en las gráficas hay una serie de símbolos que representan los diferentes datos que hemos calculado o medido, pero ¿dónde los pongo? Si los coloco dentro de la figura apenas se verán, no se podrá poner otra cosa y queda estéticamente bastante feo. ¿Qué hacer entonces?

Una solución a este tremendo problema que nos quita a todos el sueño es colocar la explicación de qué es cada símbolo en el pie de figura o "caption". Es decir, hacer la «leyenda» en el propio texto del documento. El problema ahora es que si nuestros símbolos son un poco raros, tales como cuadrados rellenos de colores, pues la cosa se complica, porque no hay nada de esos por defecto en los editores, y menos en LaTeX.

Buscando un poco (ahora mismo no recuerdo donde encontré la información, probablemente aquí) conseguí montar unos «macros» para LaTeX que permiten dibujar estos símbolos dentro del documento. Para ello, primero tenemos que usar los paquetes adecuados, así que hay que incluir, antes de \begin{document}, los paquetes siguientes:

\usetikzlibrary{shapes} \usepackage{tikz} \usepackage{pgfplots}

Aunque a mí todo esto me funciona sin las dos primeras librerías. Después añadimos el siguiente código: 

\newcommand*{\tikzbullet}[2]{ \setbox0=\hbox{\strut} \begin{tikzpicture} \filldraw[draw=#1,fill=#2] (0,3\ht0) circle[radius=.25em]; \end{tikzpicture} } 

\newcommand*{\tikzrectangle}[2]{ \setbox0=\hbox{\strut} \begin{tikzpicture} \filldraw[draw=#1,fill=#2] (0,3\ht0) rectangle ++(5pt,5pt); \end{tikzpicture} } 

\newcommand*{\tikztriangle}[2]{ \setbox0=\hbox{\strut} \begin{tikzpicture} \node[draw=#1,fill=#2,regular polygon, regular polygon sides=3,inner sep=1.3pt] at (5cm,0) {}; \end{tikzpicture} } 

\newcommand*{\tikzline}[1]{ \setbox0=\hbox{\strut} \begin{tikzpicture} \useasboundingbox (-0.2em,-0.2em) rectangle (1.8em,\ht0); \draw[color=#1,solid,line width=0.5pt](0,0) -- (5mm,0); \end{tikzpicture} } 

\newcommand*{\tikzdashedline}[1]{ \setbox0=\hbox{\strut} \begin{tikzpicture} \useasboundingbox (-0.2em,-0.2em) rectangle (1.8em,\ht0); \draw[color=#1,dashed,line width=0.5pt](0,0) -- (5mm,0) {}; \end{tikzpicture} } 

Y con esto tenemos lo necesario para pintar líneas continuas (tikzline), lineas discontinuas (tikzdashedline), círculos (tikzbullet), cuadrados (tikzrectangle) y triángulos (tikztriangle). Las líneas admiten un color como argumento, así que si escribimos \protect\tikzline{black} obtendremos un dibujito de una línea negra (no me pregunten por qué hay que poner \protect, pero hay que hacerlo). Para los símbolos tenemos dos argumentos: el primero es el color del borde y el segundo el color del área interior. Si escribimos \protect\tikzrectangle{black}{green} tendremos cuadrados de borde negro rellenos de color verde. Etcétera.

Finalmente, como ejemplo, os pongo aquí un texto serio que he escrito para la ocasión donde puede verse el resultado de las macros en LaTeX (lean el pie de la figura): 
 
(Pinchar para ver más grande)


lunes, noviembre 17, 2014

"The Endless River" o cómo decir hasta siempre

La portada de "The Endless River". Tal vez lo peor del disco.

La noticia de la publicación de un nuevo disco de Pink Floyd nos pilló a muchos por sorpresa. Primero, porque hacía 20 años que la banda británica publicó su último trabajo, "The Division Bell", que ya se daba por hecho que sería el último. Segundo, porque Richard Wright, el teclista del grupo, falleció en 2008. No parecía ya posible que se publicase nada con el nombre de la mítica banda. Pero David Gilmour decidió recuperar algunas de las grabaciones de Wright de aquel último disco para montar un nuevo trabajo junto con el batería Nick Mason (el talentoso y egocéntrico Roger Waters no está metido en estas historias, por supuesto.)

El trabajo en sí se llama "The Endless River" y es un disco enteramente instrumental con la excepción del último corte, "Louder than words". El trabajo está pensando como una despedida para Wright y como un «hasta siempre» del grupo. Está última canción, "Louder than words", habla de la problemática de la banda y de como se llevaban fatal. Pero en la canción también se dice que, a pesar de las peleas, este grupo hizo algo que tenía mucho más valor que todo aquel conflicto. Que el disco sea casi al completo instrumental es un claro homenaje al desaparecido teclista, que tenía buen grado de responsabilidad en el característico sonido del grupo.

Este disco es un eco del pasado de Pink Floyd. Al escucharlo aparecen en la memoria "Ummagumma", "Echoes", "Shine on You", "Us and Them", etc. "The Endless River" parece sacado, con un sonido más actual, de la época anterior a los cuatro grandes de los setenta ("Dark Side" (1973), "Wish You Were Here" (1975), "Animals" (1977) y "The Wall" (1979)). Por entonces, Pink Floyd era un grupo más coral, menos dominado por Waters, más sencillo desde cierto punto de vista. Entonces podían permitirse grandes temas casi totalmente instrumentales sin necesidad de tener un «concepto» que definiese el album. 

Y es aquí donde una persona que conoce y prácticamente adora toda la discografía de Pink Floyd no puede ser del todo objetivo. Este disco vuelve a aquellos tiempos y, sin que sea ninguna obra maestra, escucharlo es todo un disfrute. Les reto a que busquen algún grupo actual que consiga una calidad de sonido semejante. El disco no tiene grandes momentos, no hay melodías soberbias o extractos musicales tan inspirados como en los discos de los 70. Pero, aun así, es un placer escucharlo para, a continuación, volver a deleitarse con toda su discografía desde el principio. Es sencillamente un digno epitafio y una entrañable despedida para la mejor banda que nunca ha existido.

De izq. a der.: Wright, Mason, Waters y Gilmour. 1973 (visto aquí)

miércoles, septiembre 24, 2014

La Marea Roja y la utilidad de la ciencia

Últimamente no tengo mucho tiempo para nada, y menos para escribir en el egoblog de mierda, pero a esto hay que ir y me veo en la obligación de darle la poca publicidad que pueda:

Cartel visto aquí

Supongo que no hace falta repetirlo, pero en fin, ya que estamos... Este gobierno parece considerar que el trabajo disponible que hay (y debe haber) en España es el de camarero, cocinero, personal de limpieza, etc. Y así lo afirma en el BOE sin ningún pudor. No tengo ningún prejuicio acerca de todos esos profesionales, ni quiero ponerme en plan elitista ni mucho menos. Pero lo que no se puede hacer es decirle a la población y a los jóvenes de este país es que su único futuro es dedicarse a ser camarero o señora de la limpieza (I+B, en lugar de I+D).

Pero en realidad lo que dice el gobierno es cierto porque hay una emigración masiva de profesionales cualificados: ingenieros, científicos, doctores, gente con estudios en ciencias, etc (véase esto, emigración solo dentro de Europa). Especialmente jóvenes y muchas veces no tan jóvenes, formados con el dinero público. Por ejemplo, el CSIC ha perdido 1100 científicos en el último año. A esto hay que añadir la maldita tasa de reposición del 10% de profesores funcionarios que se están jubilando y que está ahogando a las universidades que se ven sin personal suficiente para atender a las necesidades docentes y de investigación. Y así, un largo etcétera.

Lo hemos comentado mucho por aquí, el modelo de sociedad del Partido Popular y de un importante sector de este país parece ser el de la coexistencia de una clase baja, empobrecida, muy numerosa, en paro, con una formación baja y fácilmente manipulable, dominada por otra que es la que maneja los hilos y que vive de las propiedades, la especulación y de la explotación de sectores como el turismo o el ladrillo. La educación y la cultura científica, accesible a la población, podrían impedir o contener ese modelo social.

La ciencia no solamente es una actividad que puede implicar crecimiento económico a través de inventos y patentes o empresas tecnológicas. También sirve para activar el pensamiento crítico. Es útil para ejercitar algo que en nuestro primitivo cerebro no nos viene dado por defecto: no creernos lo que nos dicen lo que dicen otros, especialmente los poderosos, porque sí. En esta sociedad actual parece que todo tiene que tener una compensación económica, de lo contrario no tiene valor. O genera dinero o no sirve. Curiosamente, aunque la actividad científica e investigadora sí que puede generar esa actividad económica, que bien aprovechada podría cambiar el modelo económico de un país, esta no es (o no debería ser) su principal función. No todo puede estar sujeto a la rentabilidad económica.

Como en tantas otras protestas, esto no es solo un tema del sector que organiza la protesta (los científicos en este caso), es un asunto que repercute a la sociedad al completo.

Actualización: Allí estuvimos pero la manifestación tuvo muy escaso seguimiento (unos pocos cientos de personas). En fin.